Cuando se habla de la mariposa monarca, casi todos piensan en su famosa migración de miles de kilómetros entre Canadá, Estados Unidos y México. Pero hay algo que muchos colombianos no saben: la monarca también es nuestra. Vive en Colombia todo el año, en jardines, potreros y bordes de carretera, y es muy probable que la hayas visto en Medellín sin saber que era ella.
Cómo reconocer una monarca
La monarca (Danaus plexippus) es una mariposa grande, con alas de color naranja intenso atravesadas por venas negras y bordeadas por una franja negra con pequeños puntos blancos. Su vuelo es lento y elegante, con planeos largos entre aleteos.
- Machos: tienen venas negras más delgadas y una pequeña mancha negra sobre una de las venas de cada ala trasera.
- Hembras: sus venas negras son más gruesas y no tienen esas manchas.
¿La monarca de Colombia migra?
No. Esta es la gran diferencia con la monarca de Norteamérica.
Las monarcas que nacen en Canadá y Estados Unidos a finales del verano forman una generación especial: no se reproducen de inmediato, viajan unos 4.500 kilómetros hasta los bosques de oyamel del centro de México y pasan allí el invierno, agrupadas por millones en los árboles. Esa generación puede vivir varios meses.
En Colombia, en cambio, la monarca forma poblaciones residentes. Como aquí no hay invierno, no necesita escapar del frío: se reproduce durante todo el año, generación tras generación, siempre que encuentre su planta hospedera. Sus adultos viven menos, normalmente entre dos y seis semanas, y se mueven distancias cortas.
| Monarca de Norteamérica | Monarca de Colombia | |
|---|---|---|
| Migración | Sí, hasta México | No, es residente |
| Reproducción | Por temporadas | Todo el año |
| Vida del adulto | Semanas, o hasta 8 meses en la generación migratoria | De 2 a 6 semanas |
| Planta hospedera | Varias especies de Asclepias | Principalmente algodoncillo (Asclepias curassavica) |
La monarca en Medellín
Medellín es un lugar muy amable para la monarca. El valle está a unos 1.500 metros sobre el nivel del mar y tiene una temperatura media cercana a los 22 °C durante todo el año, sin estaciones marcadas. Eso permite que las monarcas completen su ciclo de vida de manera continua.
Donde crece el algodoncillo, aparece la monarca. Puedes encontrarla en:
- Jardines de casas y unidades residenciales con flores.
- Separadores viales, lotes y bordes de quebradas donde el algodoncillo crece de forma espontánea.
- Parques y zonas verdes de la ciudad y de los municipios del área metropolitana.
- El Jardín Botánico de Medellín, que cuenta con un mariposario.
Si siembras algodoncillo en tu casa o balcón, es muy probable que en pocas semanas recibas la visita de una hembra buscando dónde poner sus huevos. Te lo explicamos en nuestra guía sobre cómo sembrar algodoncillo.
Una mariposa que es venenosa (para sus depredadores)
La monarca tiene una estrategia de defensa fascinante. Su oruga se alimenta exclusivamente de algodoncillo, una planta que contiene unas sustancias tóxicas llamadas cardenólidos. La oruga no solo las tolera: las almacena en su cuerpo y las conserva cuando se convierte en mariposa.
El resultado es que un pájaro que intenta comerse una monarca recibe un bocado amargo que le provoca vómito. Aprende la lección y, desde entonces, evita cualquier mariposa naranja con negro. Por eso sus colores son tan llamativos: no buscan esconderse, sino advertir.
Para las personas no representa ningún peligro tocarla; la toxicidad solo actúa si se come.
La otra especie de Borboleta: Siproeta epaphus
Además de la monarca, en Borboleta criamos Siproeta epaphus, una mariposa nativa que va desde México hasta Argentina y que en Colombia es común en zonas de montaña media, entre los 400 y los 1.800 metros, justo la altura de Medellín.
- Cómo se ve: alas de color café oscuro, atravesadas por una franja color crema, con las puntas de las alas delanteras de un naranja óxido muy característico.
- Dónde vive: bordes de bosque, orillas de quebradas, potreros y caminos con vegetación.
- Qué comen sus orugas: plantas de la familia de las acantáceas, como las del género Ruellia.
- Qué comen los adultos: néctar de flores como el lantana o la verbena, y también frutas maduras.
Qué amenaza a la monarca
La población migratoria de Norteamérica ha disminuido de forma preocupante en las últimas décadas, por la pérdida de bosques en México, el uso de herbicidas que eliminan el algodoncillo y el cambio climático. En Colombia su situación es menos crítica, pero enfrenta los mismos riesgos de fondo:
- Pérdida de algodoncillo por la limpieza de lotes y potreros, donde muchas veces se arranca como maleza.
- Uso de insecticidas y herbicidas en jardines, cultivos y zonas verdes.
- Pérdida de flores con néctar para los adultos.
Cómo puedes ayudar desde tu casa
- Siembra algodoncillo en el jardín o en una matera grande en el balcón.
- Agrega flores con néctar: lantana, verbena, zinnias, cosmos o girasoles.
- No uses insecticidas en las plantas donde haya orugas.
- No arranques el algodoncillo que crece de forma espontánea en tu unidad o tu finca.
- Enseña a los niños a reconocer la oruga y la crisálida para que no las confundan con plagas.
Datos curiosos
- Su nombre científico, Danaus plexippus, viene de la mitología griega.
- Las monarcas detectan sabores con las patas: así reconoce una hembra si una hoja es de algodoncillo antes de poner un huevo.
- Una oruga de monarca aumenta su tamaño miles de veces en apenas dos semanas.
- La crisálida de la monarca tiene puntos que brillan como el oro, aunque no contienen ningún metal: es un efecto de la luz.
Preguntas frecuentes
¿Hay mariposas monarca en Colombia?
Sí. La monarca es nativa de Colombia y vive en el país durante todo el año. A diferencia de la de Norteamérica, no migra: forma poblaciones residentes que se reproducen de manera continua donde hay algodoncillo.
¿La monarca está en peligro de extinción?
La especie en su conjunto no está en peligro de extinción, pero la población migratoria de Norteamérica sí ha disminuido mucho y se considera amenazada. En Colombia, las principales amenazas son la pérdida de algodoncillo y el uso de pesticidas.
¿Es peligroso tocar una mariposa monarca?
No. Su toxicidad solo afecta a los animales que intentan comérsela. Lo que sí hay que cuidar es no tomarla de las alas, porque sus escamas son muy delicadas.
¿Dónde puedo ver monarcas en Medellín?
En cualquier lugar donde haya algodoncillo: jardines, parques, separadores y lotes con vegetación. El Jardín Botánico de Medellín también tiene un mariposario.
Sigue aprendiendo con el ciclo de vida de la monarca, paso a paso y con los tiempos reales en Medellín.
